miércoles, 31 de enero de 2018

PARA MI MADRE.



Para ti madre,
mujer o Josefa.
Es igual como te llame,
pues tú, eres mi madre
por eso te escribo estas letras.
Madre cuando pienso en ti
creo que tú te mereces tanto
que hasta la misma tierra
abre sus senos, madre,
para cobijarte a ti.
Tú que fuiste un ejemplo a seguir,
mujer con fuerza y orgullo eras,
Recuerdo, querida madre,
como tú nos tratabas, con tanto cariño,
y con cuanta alegría, tú nos besabas,
siempre estabas pendiente de todos nosotros.
Recuerdo, madre, que por mal
que estuviéramos, de tu cara, nunca
faltaba aquella sonrisa
que tu rostro desprendía siempre.
Madre, ¿recuerdas aquellos tiempos
del lavadero y la cal?
En aquellos días, tu cara y tus manos
estaban siempre estiradas,
y con ganas de ayudar,
no como hoy, que te miro,
y veo una señora, ya mayor,
con cara y manos muy arrugas.
Tú, madre, te hubieras merecido
que se te hiciera un monumento,
pero nadie te hizo nunca nada,
pues con lo poco que disponías
a todos felices nos hacías.
Hoy pienso que tú madre,
como madre no tienes igual,
como mujer única fuiste,
un ejemplo a seguir
en todo lo que hacías,
Madre, cuando alguna herida
nos hacíamos, tanto yo como alguno
de mis hermanos,
tú con aquella sonrisa, que tenías,
corriendo nos acariciabas
con tus manos y con tus labios
nos besabas,
solo con aquello tú ya nos curabas.
Madre, una noche en la que tú dormías,
me asomé para vigilar tu sueño
y vi como una blanca luz traspasaba
tu pecho.
Vi también un cielo sin ningún horizonte,
un mar sin orillas,
la brisa del mar acariciaba tu cara,
al mismo tiempo se teñía cara de amor,
por eso tú y tus manos erais mágicas
con todo lo que tocabas.
Siempre estarás en mi corazón
¡Madre mía!



España a 31 /enero /2018.
Poeta del corazón
Diego muñoz.