estábamos los dos solos y lejos...
en una playa perdida...
nos hicimos el amor...
como dos locos enamorados,
como pocos saben hacerlo,
tú me habías dicho,
que algunas cosas,
no las sabias hacer,
pero todo fue exquisito,
y fuimos los dos, como dos maestros...
nuestro amor fue dulce, un amor puro...
esperado y deseado...
porque yo creía que era un amor prohibido...
y...que solo podría ser solo deseado...
pero jamás pensé que fuera así de hermoso,
así de bello fue tu entrega a mí,
con cuanta pasión te entregaste,
que quede deslumbrado por ti,
fuiste tan delicada, tan bondadosa,
cuidadosa, agradable,
que es muy difícil de entender cuan dulce eres,
El deslumbre de la luna se quedó corto ,
en comparación a como yo me quedé contigo,
yo ahora que puedo hacer...
tu amor ahora como ha de ser....
deslumbre maravilloso otra vez...
jamás olvidaremos esa noche en la playa...
siendo nuestro único testigo el amor...
cuan dulce me resultó nuestra entrega total...
fue una noche perfecta...al menos para mí,
cuanto amor me entregaste,
cuanto me gusto el que te entregaras a mí,
fue nuestra noche mágica,
mágica para nuestra entrega de amor....
Noche que ya nadie nos podrá quitar nunca jamás...
nadie amor mío...ni hermanos , ni hijos,
ni ningún otro poeta se llame como se llame,
nunca podrán borrar de nuestras mentes...
esa maravillosa noche llena de amor...
aunque fuera un amor a escondidas...
amor dulce y secreto...
pero fue un amor puro...
transparente, bello y muy real.
DIEGO MUÑOZ…
ESPAÑA A DÍA 22 / 3 / 2015

















