Hoy te miro, de esta manera.
Tu estabas recostada en tu cama
con los ojos casi cerrados
y con tus hermosas manos
recorres lentamente tu hermoso cuerpo,
cuerpo que está completamente desnudo
y tienes un cuerpo perfecto,
qué envidia me da el verte, como aprietas
tus bellos senos y con qué delicadeza
acaricias tu cuerpo y de qué forma,
tú desnuda, yo miro como te acaricias
tus pechos tan bonitos, tan perfectos,
tan apetecibles como para rozar
mis labios por ellos,
te miro y cada vez me pareces más hermosa
con tu piel tan caprichosamente blanca
y cuanto resalta tu hermosura
en la oscuridad de la noche,
más tú transformas la noche,
en noche de pasión, agitado tu cuerpo
en un mágico y maravilloso juego de movimientos,
yo te miro desde las sombras,
Mi corazón no hace más que latir
Tan acelerado como un caballo desbocado
Y sin entender lo que me esta pasando,
Entonces he comenzado a desearte,
Sobre todo cuando te vi jugar con tu
tesoro tan ardiente y húmedo ya
abriste tus piernas y brillaron mis ojos
cuando vieron tan bello resplandor
que se vio a través de la luna;
mis ojos se me iban a salir
cuando vi que tus dedos
se hundían una y otra vez dentro de él,
y más cuando te escuché
gemir y jadear y retorcerte con la
desesperación de un desesperado
mientras tus entrañas
se aferraban con espasmos a ese
improvisado placer que te hizo
naufragar en tus profundos placeres
cuando dejaste volar unos segundos,
exhalando un largo y suave suspiro
de placer y, con la satisfacción
dibujada en tus ojos, terminaste
Diciéndome: "Dulces sueños corazón...
...Sé que estás ahí mirándome."
Diego….

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