llueve a ti amiga mía,
huele a ti, a tu aroma,
y que alegría cuando yo pienso en ti,
te quiero decir a ti, mujer,
cuanto feliz soy hoy
tú me has hecho feliz cuanto...
mucho, mucho...
porque es duro estar sin ti,
como pude yo en tanto tiempo soportarlo,
porque un minuto sin tenerte ya es
una eternidad,
es topar con la infelicidad de esa
fragilidad de la falta de ti.
Y es que llueve a ti mujer
y todavía no estás aquí conmigo,
es pecado ver llover y estar solo,
acompáñame tu mujer,
sola tu qué haces,
nada ven aquí conmigo,
aunque yo escuche música,
y tome café,
pero no es igual estando solo pues me
falta tu aroma,
aroma a ti mujer,
tu sonrisa que me cristaliza todos
mis sentidos,
todos mis suspiros.
Y aunque no lo creas sigue lloviendo,
y llueve aquí junto a mí,
y llueve la falta de ti,
la ausencia de tus besos,
de tu manera de pensar en mí,
y de mimarme, porque tú me miras,
es que te amo tanto,
desde el momento que en ti yo me fijé,
en que universo estarás tu mujer
de mis amores,
alma de mis penares,
de mis insomnios.
Y de una manera que alivia
y enferma el alma cuando pienso en ti,
hoy continúa lloviendo mujer
y casualmente todavía no estás
aquí conmigo,
ven, ven mujer, ven a mí, ven ya
España a 28 / 02 / 17.
DIEGO MUÑOZ.

No hay comentarios:
Publicar un comentario