MI ISLA, MI PATRIA.
Hay un lugar en el que solo se ve el mar.
parece el fin del mundo,
porque antes los ojos
únicamente se ve un manto
de agua inmenso,
azul oscuro,
muchas veces violento.
El viento y las gaviotas son la única compaña,
la energía es tremenda,
tanto que te devora,
te arrastra,
te emociona y te hace llorar,
es el lugar más hermoso del mundo.
Y su fuerza es de tal calibre que
allí enfrentado al mar y al cielo,
me entran ganas de echar a volar,
muy a menudo me he preguntado
si no será ese punto de la geografía mi patria,
mi verdadero país,
mi lugar en la tierra,
he conocido muchos sitios,
países increibles,
de una belleza que impresionan,
pero ninguno me produce esa sensación
de pertenecer a algo,
de encajar hasta el punto de no desear vivir,
porque sabes que nunca podrás alcanzar
un estado más mágico que ese,
más auténtico,
y más puro.
Pero la vida sigue sorprendiéndome,
por fortuna, y a veces,
solo a veces, encuentro otra patria,
otro pequeño punto sobre el mapa
en el que siento ganas de morir,
o de quedarme a vivir para siempre,
que es lo mismo.
Mi sitio, no es un país,
no es la tierra,
ni tan siquiera una ciudad,
un barrio, una calle o una casa.
Es la piel. Un cuerpo.
Un latido.
Un olor.
Mi patria.
Mi yo......

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