Hoy quiero que todos me oigan, todos, todos
también quiero que me oiga el cielo,
quiero navegar por mí amado mar
y por todos los mares,
quiero luchar y romper con las olas,
deseo dejar de luchar por este fuego,
que de alguna forma o manera me está destruyendo.
Hoy quiero que se abra mi boca para derramar mi silencio,
este silencio que tantos y tantos días callo por ti,
pues que tus labios tan ardientes recorran todo mi cuerpo,
dejando mis ganas tan sedientas como tu cuerpo.
Le diré a la mar que sea la que remoje mi cuerpo,
que me de alivio cuando me cubra con sus olas
que me mande un ciclón de olas
para que con su frescura pueda calmar mi fuego;
para que encender mas este calor de amor
que recorre todo mi cuerpo ni el deseo
que siento para que se me acompañe cada día
en el baño que a diario mi cuerpo necesita
saciar sobre mis mares reclamando tu sexo.
hoy bajaré del cielo una estrella y en medio de este mar
sellaré un pacto de silencio; el tuyo y el mío.
en ella tallaré todos mis deseos,
me olvidare de tu aroma,
en ella tallaré los besos que nunca te di,
tallaré el bonito dibujo que hace tu boca;
y sobre esta estrella dejaré escritos todos mis deseos,
para que todos sean testigos de éste amor
para que siempre se vea su reflejo
con el sol y luna en el firmamento.
Tomaré del mar gotas de agua,
y con solo mi pensamiento abriré los cielos;
para que las nubes derramen las mieles
de nuestro amor y apague tanto fuego.
ya no mas cielos ni azules ni grises ni de cualquier color
solo yo seré mi viento,
seré mi torbellino en un remolino sediento;
para saciarme de las aguas de mis mares,
solo yo bajaré a mis mares y saciare todos mis deseos
con las olas de mi apreciado cuerpo;
así librare todos mis deseos y sueños,
hasta que el orgasmo se derrame a fuego lento.
DIEGO MUÑOZ.